jueves, 24 de julio de 2014

Cervecero Casero


Lo que vamos a iniciar no es ni más ni menos que una disertación filosófica (con perdón de Aristóteles, Platón y tantos otros).Primero: deberíamos hablar de 3 categorías más que de 2: los cerveceros caseros, las minicervecerías y las cervecerías industriales.Los cerveceros caseros somos nosotros: tenemos un equipo más o menos rudimentario que nos permite -con algo de suerte- repetir de forma más o menos cercana la misma receta en distintos batches (o producciones).Las minicervecerías (brewpubs, pequeños fabricantes) tienen un equipamiento más sofisticado que el de los cerveceros caseros: tanques, bombas, filtros... pero no llegan al nivel de sofisticación de las cervecerías industriales. Muchas partes del proceso (por no decir la mayoría) son realizadas de forma manual (adición de grano y lúpulo, lavado de los instrumentos, etc.) y se busca un perfil personal: la cerveza de "tal lado" y no "tal marca".Por último, las cervecerías industriales: un proceso que fabrica miles y miles de litros y donde no hay tanta gente detrás. 
La mayoría de las etapas están robotizadas o automatizadas y las cantidades y química de los elementos están controlados minuciosamente. Las cervecerías industriales buscan bajar costos, aumentar ventas y posicionar marcas. El único cariño que sienten por su marca es que la gente la tome para ganar más, más allá de que -obviamente- busquen hacerlo a través de la calidad.La diferencia, entonces, podría ser ésta: un cervecero casero hace su cerveza para disfrutarla él o con amigos. Un microcervecero hace su cerveza para venderla pero también para disfrutarla: quiere que su "criatura" sea venerada por todos. Un cervecero industrial es un empresario: no hace la cerveza que más le gusta sino la que más dinero le deja. Ojo, ninguno de estos "roles" es bueno o malo en sí. Sólo son diferentes posturas con respecto a un mínimo tema de los millones que hay dando vueltas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario